Cuidados y Consejos



Cuidados Básicos

Primero se revisan los ojos que todo está bien y sin legañas. Limpie los lagrimales con un pañuelo suave humedecido en infusión de manzanilla o tomillo, aunque también existen productos expecíficos en el mercado.
Revisar los dientes, cepillarlos de ser necesario, hay a la venta cepillos especiales para gatos, aunque podría servir un cepillo cualquiera, y si no tenemos pasta de dientes especial para gatos, usar simplemente el cepillo con agua. Un enrojecimiento inusual de las encías o una excesiva salivación son mala señal, consulta al veterinario urgentemente.
Revisar bien las orejas, que están limpias, si no lo están, limpiarlas con un algodoncito. Si el gato presenta abundante cerumen (no es normal, ya que los gatos son muy limpios), sacude a menudo la cabeza o se rasca con frecuencia, prodría estar indicando algún tipo de infección y abría que llevarle cuanto antes al veterinario a que le revise.
Para cortar las uñas, devemos ir poco a poco, no cortarlas de golpe. Devemos extremar las precauciones y fijarnos de no cortar en la parte blanca (parte carnosa), donde la uña cambia de color, ya que el gato se podría desangrar. Si no estamos seguros de como hacerlo, podemos llevarle al veterinario a que lo haga él, y miramos como lo hace para aprender. Aquí hay un video bastante explicativo.

El Baño

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Es recomendable acostumbrarlo desde pequeño a ser bañado de forma periódica. Si empieza con los baños a edades más tardías podría causarle gran stress.
Si su gato no opone mayor resistencia, báñelo. El baño, especialmente en los gatos de pelaje largo como el persa, les ayuda a eliminar el pelo muerto. En todo caso,no conviene bañarlo más de 2 o 3 veces al año.
Utilice agua templada y champús de uso exclusivo para gatos, que no tengan sustancias irritantes o tóxicas. Existen también productos en seco como talcos, que son sólo para felinos.
Al bañarlo, afirme al gato con una de sus manos desde sus dos patas delanteras y lávelo rápida pero cuidadosamente con su mano libre. Nunca introduzca la cabeza del gato en el agua. Finalmente, frótelo con una toalla caliente y deje que el pelaje termine de secarse solo, sin secador de pelo, pues quedará el pelaje más aplastado. Aquí devemos tener especial cuidado con el lugar donde se encuentra el gato, si hay corrientes de aire o frio, es mejor secarle el pelo con un secador, ya que de otra forma el gato podría constiparte y enfermar.

El Pelo

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Si su gato deja de acicalarse y tiene su pelo desordenado y sin brillo, consulte con su médico veterinario. Podría estar enfermo.
El cepillado es un hábito que conviene empezar tempranamente en la vida del gatito. No sólo será una señal de afecto hacia él, también es de gran importancia en la prevención de la formación de bolas de pelo, especialmente en determinadas razas. Aproveche el momento para revisar si hay heridas, pelones o irregularidades en la piel.
Empiece con un par de minutos de cepillado diario, hablando a su gato mientras lo acicala. Recompénselo al final con una galleta o algo de comida.
Si su gato es de pelo largo, use un cepillo fuerte, de cerdas naturales, con espacios grandes. A medida que va desenredando el pelo siga con un cepillo más fino. Al terminar, pase el cepillo en el sentido contrario al crecimiento del pelo. El cepillado periódico evita la formación de nudos que impiden el desarrollo adecuado del pelo nuevo provocando irritación a la piel. De no cepillarlo, la única forma de sacar esos nudos podría ser cortándole el pelo.
Si su gato es de pelo corto, no requiere tanta atención, pero es conveniente cepillarlo también a diario (o 1 vez por semana) con una peineta de metal con espacios chicos. Una vez desenredado el pelo siga con un cepillo más fino y con un poco más de presión.
Independientemente del tipo de pelo, en todo gato el cepillado debe empezar desde las patas traseras, detrás de las patas delanteras y detrás de las orejas, posteriormente cepillar el cuello y el lomo. Peinar en la misma dirección del pelo, a contrapelo y por último en la misma dirección del pelo para acomodar el pelaje.
Una vez que se comprueba que la piel no tiene residuos de parásitos externos, pulgas o garrapatas, se cepilla la cola en forma longitudinal y lateral.
Hay muchos productos que contribuyen al cuidado del pelaje, desde los accesorios para cepillar cada zona del cuerpo, hasta guantes de jebe que ayudan a retirar los pelos muertos y sacar brillo (en algunas razas este utensilio es suficiente). Y productos que ayudan a desenredar el pelo del gato, como los aerosoles, para razas de pelo largo o semilargo.
Recuerda, es importante que hagas del cepillado un hábito saludable, que ayudará a que tu gato tenga un pelaje brillante y sano y evitará la formación de las temidas bolas de pelo.

Los Bigotes

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Los bigotes del gato en conjunto con los otros pelos sensores, son antenas altamente sensibles, y pueden detectar el toque o la presencia más mínima, y hasta la corriente de aire de una ranura en la pared, nunca descubierta por nosotros.
Los pelos sensores de los gatos situados arriba de los ojos, debajo de la barbilla y al lado de la cara (BIGOTES), están repletos de haces de nervios, y pueden detectar el movimiento más ligero, y los gatos que deambulan por la noche, y los que tienen problemas de visión, los usan para "ver" por donde andan, les permiten maniobrar en espacios estrechos, y juzgar distancias en sus paseos nocturnos.
En vista de que los gatos dependen de sus bigotes y pelos sensores para movilizarse, cualquier daño en éstos, podría hacer que no midan las distancias, o que se estrellen contra las cosas.
Un gato sin pelos sensores, podría lastimarse los ojos al caminar por entre la maleza, al no recibir a tiempo la señal para cerrarlos, también pueden quedar atrapados en lugares estrechos, lo cual no sólo podría ser peligroso, sino de vida o muerte en el caso que están siendo perseguidos por un enemigo. Si los bigotes chocan contra las paredes, el gato sabrá que su cuerpo no pasará por ahí y cambiará de dirección. Por ello, los bigotes deberán ser tan largos como ancho sea su cuerpo. También le avisan si le falta mucho en una caída y como detectores de viento, lo cual unido a su sentido del olfato, le permite percibir con rapidez el origen de los olores.
Por lo tanto, si nuestro minino ha sufrido pérdida parcial o total de sus bigotes y otros pelos sensores, lo mejor es mantenerlo dentro de casa algunos meses hasta que crezcan los nuevos. En este caso, no es conveniente que cambie los muebles de sitio, ni redecore su casa, pues podría ser difícil para él desplazarse sin tropezar o chocar, pues se le dificulta con esta pérdida percibir la profundidad.
Los bigotes del gato caen periódicamente y son reemplazados por otros nuevos.
La pérdida de sus pelos sensores, no es de vida o muerte, pero puede ser desconcertante y muy doloroso y en algunos casos puede resultar en riesgo grave para su gato.
Por lo tanto hay que tomar precauciones para evitar que su gato se encuentre en esta difícil situación, por lo que se debe:
Evitar dejar tijeras en sitios de fácil acceso, sobretodo de niños que puedan, en un momento de juego cortar los bigotes y demás pelos sensores.
Si realiza peluquería a su minino, hágalo cuidadosamente, pues en dicho corte puede hacer algo indebido a los pelos sensores.
Apague flamas, (cuidado con las velas!) y mantenga a su gato lejos de éstas. Los pelos sensores que se cortan, generalmente vuelven a crecer, pero los que se chamuscan hasta la base, no siempre lo hacen.
Por lo tanto, los bigotes no son un aditamento decorativo o de presunción de nuestro gato, es arma vital para desenvolverse sobre todo en el medio exterior. Cuidemos y protejamos los pelos sensores de nuestro minino.

¿Cuánto vive un gato?

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Muchos gatos llegan a cumplir 20 años o más.
Los gatos castrados y domesticados generalmente viven entre 12 y 14 años.

La Alimentación

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¿Comida casera o comercial?

Cualquier profesional debería contestar rápida y contundentemente a esta pregunta: ¡¡la comercial!!... ¡¡Sin lugar a dudas!!
El propietario debe hacer un acto de fe y confiar en las palabras del especialista... aunque siempre existe alguno que ve en esta respuesta un claro y único trasfondo comercial.
Para disipar dudas diremos que el profesional tiene toda la razón cuando asegura que la dieta comercial es la más adecuada para alimentar a nuestro gato: estos alimentos son completos, equilibrados y cubren todas las necesidades que el organismo del animal necesita para una vida larga y sana; el dicho popular sobre que los gatos tienen siete vidas no debe incitarnos a experimentar con alimentos inadecuados que pueden dar al traste con alguna de las vidas citadas anteriormente.

¿Alimento seco o alimento húmedo?

El alimento húmedo o enlatado sería seguramente el preferido por un gato si le diéramos la opción de elegir, ya que su alto porcentaje de humedad y su textura lo hace más palatable (apetecible); sin embargo, como propietarios serios y responsables que somos, deberemos decantarnos por el alimento seco (pienso) por varias e importantes razones:
a) Precio: la ración diaria de pienso es mucho más económica que la de los enlatados a igualdad de calidades.
b) Conservación: el alimento seco se mantiene perfectamente al contacto con el medio ambiente, permitiéndonos alimentar al animal a libre disposición, cosa que no podemos hacer con el alimento enlatado, ya que se deteriora fácilmente una vez abierta la lata; el fino paladar del gato suele rechazar el enlatado que no es absolutamente fresco.
Pensemos en unos días de vacaciones y lo maravilloso de poder dejar al gato en su entorno habitual con su pienso, su agua y su bandeja limpia; con el enlatado es muy difícil, prácticamente imposible si no recurrimos a costosos aparatos dispensadores de alimento, al vecino, al familiar o a la residencia.
c) Salud: sobre todo la dental, que se ve favorecida por el efecto mecánico de limpieza por el rozamiento del pienso seco con las piezas dentales.

¿Qué cantidad debe comer al día?

Nuestro gato deberá consumir la cantidad de pienso recomendado por el fabricante para su edad y peso; todos los piensos y enlatados suelen llevar una tabla de cantidades; esta tabla debe servirnos de referencia para ajustar la cantidad necesaria de alimento, aunque no serán pocos los casos en los que se deba retocar ese valor por el profesional, a la vista de una incipiente obesidad o de un indebido adelgazamiento.
El peso correcto se evidencia por la posible palpación de las costillas y por la ausencia de "flotador" en el abdomen. Un gato adulto debe ser controlado en su peso hasta conseguir adecuar la cantidad exacta de alimento diario.
Debemos fijarnos siempre en las recomendaciones del fabricante y no dejarnos llevar por la supuesta voracidad de nuestro amigo o por nuestra particular idea de lo que debe consumir el felino.

¿Cuántas veces le pongo de comer?

Podemos alimentar a nuestro gato de tres formas:
a) A libre disposición: la forma más utilizada y la mejor, el gato come cuando quiere... y la cantidad que quiere en cada toma, pero el total de alimento diario debe ser controlado por el propietario.
b) Control del tiempo: se le deja comer lo que quiere durante un tiempo (entre cinco y quince minutos).
c) Control del alimento: le ofrecemos el alimento en pequeñas cantidades, menores a las que consumiría si lo dejáramos a libre disposición.
Los dos últimos métodos se repiten varias veces al día (de dos a tres).

¿Existen alimentos para las distintas edades y necesidades?

Por supuesto, nuestro amigo dispone de alimentos comerciales perfectamente estudiados para cubrir las necesidades de las distintas etapas de su vida; entre estos alimentos tenemos:
a) Leches maternizadas: para aquellos gatitos que, por enfermedad o ausencia de la madre, no pueden mamar directamente. Es importante ofrecer a estos animales leche maternizada para gatos, nunca leche "de bebés", o leche de vaca con diversas mezclas, digamos "ingeniosas": yema de huevo, harina...
b) Crecimiento: para los más jóvenes; desde el destete hasta el año (aproximadamente). Este alimento es utilizado también para las gatas gestantes y en lactación.
c) Adultos: desde el año hasta los 7 años.
d) Adultos light: desde el año hasta los 7 años en animales con tendencia a engordar. No es útil para tratamientos de adelgazamiento en animales obesos. Es un producto que previene la obesidad, no la trata.
e) Senior: desde los 7 años en adelante.
f) Alimentos dietéticos: aquellos pensados para patologías concretas o para situaciones "especiales" del felino (esterilización).
g) Alimentos para razas: existen alimentos específicamente diseñados para razas concretas de gato.

¿Puede tomar leche?

En el caso del gato adulto sería un "pecado menor", pero un pecado a fin de cuentas. Si alimentamos a nuestro gato con un correcto alimento, lo único que conseguimos dándole leche es desequilibrar la ración global... Mejor, evitarla.
En el caso de los gatitos es más problemático, ya que el consumo de leche de vaca suele ocasionarles unas más que molestas diarreas debido a un alto contenido en lactosa que su tierno aparato digestivo no es capaz "de manejar".

¿Existen alimentos para gatos enfermos?

Sí, y además son muy efectivos. Nuestros gatos tienen la suerte de disponer de variadas fórmulas dietéticas para las diferentes enfermedades que les afectan: obesidad, gastritis, diabetes, alergias, cálculos, enfermedades renales, enfermedades hepáticas...
Estos alimentos suelen ser en muchos casos la base principal de los tratamientos, lo que consigue mejorar la situación con la aplicación de un menos número de fármacos. Estos alimentos deben estar prescritos y controlados por un veterinario.

Premios alimenticios

Podríamos decir que el ofrecimiento de premios en forma de alimento para el gato mejora nuestra relación con el animal, hace un poco más variada su dieta, nos hace sentir bien, pero ¿son necesarios?
Debemos tener muy presente que nuestra "premiante" acción puede ocasionar problemas como el desequilibrio de la ración alimentaria, un menor interés por la ración diaria, alteraciones gastrointestinales, etcátera.
Los premios alimenticios no son estrictamente necesarios, pero si queremos darlos, olvidémonos de nuestra comida hecha en casa y ofrezcamos aquellos premios comerciales perfectamente equilibrados a nivel nutricional, siguiendo la recomendación del profesional; en este caso, a pesar de estar prescritos por el veterinario, los premios jamás deberán exceder de un 10 por ciento de la dieta diaria.

Hierba gatera

Es importante que los gatos se purguen de vez en cuando ya que no consumen mucha fibra y suelen ingerir una buena cantidad de pelos al asearse. Además, de evitar la formación de bolas de pelo en el estómago, esta planta proporciona sensación de placer en los gatos. En el mercado hay ya preparadas unas "macetas" de plástico, que con solo regarlas ya crece la hierba. También se pueden comprar las semillas y plantarlas donde deseemos.

Malta:

La malta felina es un aceite indispensable para evitar la formación de bolas de pelo en el aparato digestivo, y lo suministraremos semanalmente, aunque nuestro gato tenga el pelo corto porque como podemos ver diariamente, los gatos están contínuamente acicalándose. Cuando un gato se quita pelo muerto con la lengua, generalmente no llega a escupirlos, está ingiriendo pelos y esos pelos pueden juntarse dando lugar a peligrosas bolas de pelo. La malta felina sirve para regular la eliminación intestinal de bolas de pelo en el gato, ayuda a nuestro pequeño amigo felino.
La composición más habitual que podemos encontrar en la malta que se puede adquirir en una clínica veterinaria es de 2% de proteina bruta, materias grasas brutas 1,4%, fibra bruta menos de 1% y cenizas brutas 0,5%, con los siguientes ingredientes:
-extracto de malta
-parafina líquida
-agua
-conservante
Podemos dar una toma semanal a un gato de pelo corto, una toma cada 2 dias a un gato de pelo semilargo y una toma diaria por lo menos a un gato de pelo largo y abundante melena. En cualquier caso leer siempre las especificaciones del fabricante. También devemos tener en cuenta que si el gato tiene hierba gatera a su disposición no será necesaria tanta ingestión de malta, ya que la hierba también cumple esa función.
A algunos gatos no les gusta demasiado la malta pero a otros gatos les encanta, tanto que al abrir el tubo y sacar la malta haciendo algo de presión, algunos gatos van corriendo a dar lametones para tomarse la malta.
Si el gato no quiere tomar malta, podemos sacar unos 2 a 3 cm de malta y ponersela en la patita o en el hocico y el se la tomará a lametones aunque sea para quitársela de encima.

El Celo

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El celo es una parte del ciclo sexual de la gata; siendo más concretos, es el periodo fértil de dicho ciclo sexual. ¡Vamos! Siendo aún más claros podemos definirlo como el tiempo durante el que la hembra "acepta" mantener relaciones con el macho, pudiendo quedar preñada.
Cuando la gata pasa por esta fase sexual, pone todos sus recursos a trabajar con un solo fin: ¡encontrar un maravilloso galán!... incesantes maullidos, simpáticas "posturitas", emisión de sugerentes olores... Todo ello para estimular y atraer al macho deseado.

Y los machos... ¿tienen celo?

Pues no, los machos no tienen un auténtico celo; pueden ser capaces de aparearse con la hembra en cualquier momento, siempre y cuando la estimulación haya sido suficiente. Los gatos machos suelen estar dispuestos al juego sexual tras los estímulos olfativos o visuales que la hembra en celo les proporciona. A partir de ese momento también pueden "llamar a su amada" mediante penetrantes maullidos, mostrar inquietud e intentos de fuga, e incluso llegan a orinar fuera del lugar habitual como parte del ritual de marcaje de esta fiesta sexual.

¿Cuando se presenta el primer celo?

Es difícil concretar una fecha de aparición del celo en nuestro gatos; como media podemos decir que la mayoría suele presentar el celo entre los seis y los ocho meses. Podremos evidenciar la llegada de esta importante fase por intranquilidad de la hembra, maullidos lastimosos, revolcones, "posturitas" y frotamientos y roces contra objetos, animales y personas. El celo de nuestras gatas no se manifiesta tran claramente como el celo de la perra con síntomas tales como la inflamación de la vulva, descarga hemorrágica...
Es importante comentar que las razas de pelo corto suelen alcanzar el celo de forma más temprana que las razas de pelo largo.

¿Con qué frecuencia presentan el celo?

Esta pregunta también tiene una dificil respuesta: lo único que podemos decir con total seguridad es que el celo está relacionado con el clima y con la cantidad de horas de luz solar. Por eso podemos considerar dos periodos sexualmente activos que coinciden con el final del invierno y principios de primavera y el periodo de finales de verano y principios de otoño. La realidad de nuestro país nos hace pensar que existe un único periodo de celo entre febrero-marzo hasta septiembre-octubre; en el peor de los casos, el celo puede durar... ¡¡todo el año!!
Como podemos ver es prácticamente imposible generalizar, por lo que si tenemos una gata nos daremos cuenta de sus ciclos por la experiencia.

¿Cuánto dura?

También difícil respuesta. El celo tiene dos partes principales:
1. Proestro: duración de uno a tres días, que coincide con los terribles maullidos, una mayor actividad de la gata y grandes muestras de afecto a los propietarios.
2. Estro: duración variable dependiendo de la presencia de otros machos, hembras en celo, climatología... Es el periodo de absoluta receptividad sexual.
El celo, por tanto, será la suma de estos dos periodos, que en nuestro país suele coincidir con, aproximadamente, una semana de duración.

Evitar el celo

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Existen dos formas: la farmacológica y la quirúrgica. La aplicación de fármacos para evitar el celo conlleva más problemas que beneficios, ya que su uso continuo puede acabar provocando efectos secundarios (alteraciones ováricas, predisposición a infecciones...).
La cirugía es sin dudal a opción a tomar como método de control para los ciclos sexuales de nuestros animales de compañía.
Existen múltiples posibilidades quirúrgicas de complicadísimos nombres, pero podemos asegurar que la cirugía de elección en la gata es la ovariohisterectomía (eliminación quirúrgica de los ovarios y del útero completo) y la castración en los machos (eliminación quirúrgica de los testículos).

Técnicas quirúrgicas

Técnicas de esterilización: respetan la actividad hormonal e impiden la capacidad reproductora:
1. Hembras:
a) Ligadura de trompas: ligar y cortar las trompas de Falopio.
b) Histerectomía: extirpación de las trompas de Falopio y del útero.
2. Machos:
Ligadura: ligar y cortar los conductos que transportan los espermatozoides.

Técnicas de castración: impiden la capacidad hormonal y la reproductora:
1. Hembras:
a) Ovariectomía: extirpación de ambos ovarios.
b) Ovariohisterectomía: extirpación de ambos ovarios y del útero.
2. Machos:
Orquiectomía: extirpación de ambos testículos.

Ventajas e inconvenientes de la esterilización

Ventajas:
1. Fundamental método de control del número de abandonos.
2. Supresión de comportamientos no deseados:
a) Machos: agresividad, peleas, fugas, marcaje...
b) Hembras: quejidos debidos al celo, fugas, marcaje...
3. Aumento de la edad media (principalmente en el macho) y mejora de la calidad de vida (principalmente en la hembra).
4. Los animales que viven el libertad están más tranquilos, no vagan por necesidad sexual, tienen menor riesgo de accidentes y padecen menos peleas por competencia sexual.
5. Disminución del riesgo de contagios de enfermedades por contacto con otros animales. 6. Las hembras verás eliminados los problemas genitales: metritis, piómetras, tumores mamarios, problemas del parto, quistes ováricos...
7. Las hembras "olvidarán" el marcaje territorial hasta en el 90 por ciento de los casos.
8. Los machos verán eliminados sus problemas prostáticos y testiculares (principalmente tumores).
9. Los machos "olvidarán" el marcaje territorial y nos evitarán su desagradable e inconfundible olor. El 80 por ciento de los operados deja de marcar inmediatamente, un 10 por ciento deja de hacerlo de forma gradual y el 10 por ciento restante sigue marcando.

Inconvenientes:
1. Riesgo quirúrgico: como ya hemos dicho, es un riesgo mínimo dado lo habitual de su realización.
2. El precio: convendría compararlo con los tratamientos farmacológicos, o intentar extrapolar la comparación a la rentabilidad de lo que se previene (abandonos, enfermedades...). De todos modos a través de algunas protectoras o asociaciones de animales suelen hacer descuentos importantes.
3. Aumento de peso: no se produce con alimentación y ejercicio controlado.

¿Es necesario que la gata tenga, al menos, una camada en su vida?

Radicalmente no. Este comentario suele ser una de las principales causas de hiperpoblación y abandonos en nuestros animales de compañía (no sólo en gatos).
Es importante dejar absolutamente claro que no es necesario que nuestra gata tenga una camada; no mejora su estado físico, ni "psicológico" y, por el contrario, puede ser el origen de un conflicto personal y familiar a la hora de decidir qué se hace con los cachorros cuando no tenemos dónde "colocarlos".

¿Cuándo debo esterilizar a mi gato?

Antes de decir cuándo, nos gustaría aclarar que la esterilización en los gatos es un acto cotidiano y de bajo riesgo en manos de los veterinarios.
La edad óptima para realizar la esterilización está comprendida entre los tres y los seis meses: el comportamiento sexual no se ha afianzado y al realizar la operación de forma precoz evitamos un primer embarazo no deseado y que aumenten las posibilidades de aparición de tumores de mama, quistes ováricos, etcétera.
También es habitual esterilizar a los animales de forma "ultra-precoz" entre las 10 y las 16 semanas de edad. Aunque algunos veterinarios no suelen recomendarlo, suele ser debido a la falta de costumbre en este tipo de castraciones. Existen estudios que demuestran sin duda que si el animal está sano y en buen estado es mejor esterilizarlo de esta forma precoz, antes de que las hormonas sexuales hagan presencia en el animal.

¿Engordan tras la cirugía?

Esta creencia popular no es estrictamente cierta. Podemos admitir que la castración altera el metabolismo de nuestro animal, con lo que "aprovecha" mejor los alimentos a la vez que disminuye su gasto energético. Vamos, que lo que come... ¡¡le sienta estupendamente!!
Debemos matizar que el mayor riesgo de aumento de peso se produce en las primeras semanas o meses posteriores a la castración; es en este tiempo cuando deberemos restringir la cantidad de alimento habitual o sustituirlo por otro del tipolight o alimentos específicamente diseñados para animales esterilizados, a la vez que estimulamos un mayor ejercicio de nuestra mascota. Con estos sencillos procedimientos conseguiremos erradicar el no del todo correcto pensamiento popular.

Las Vacunas

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odos los animales, a partir del momento en que nacen, están expuestos a todo tipo de enfermedades e infecciones, gracias a la leche materna, el gatito es inmune a las estas, pero a partir de las 8-12 semanas esa inmunidad se pierde y es entonces cuando debemos llevar a nuestro gatito al veterinario para que quede protegido. Son totalmente vulnerables a parásitos. Huelen, lamen, comen todo aquello que se les ponga en su camino, sin saber lo que es. Incluso pueden tener uno de los virus más graves, la leucemia felina y sin embargo no sufrir la enfermedad, o actuar como si no pasara nada, de ahí la importancia de entender a nuestro gato, de ver sus cambios en el comportamiento y de llevar con estricta rigidez el calendario de vacunas, ya que si nos saltamos una de ellas, deberemos comenzar con todo el tratamiento de vacunación.
Por la salud de nuestro gato y también por la nuestra, deberemos vacunarle contra ciertas enfermedades que podrían causarle la muerte, como la gripe, el virus de la inmunodeficiencia felina, la panleucopenia o el virus de la leucemia felina.
Debemos recordar que las vacunas no sirven cuando el animal está enfermo sino para evitar que se enferme.

Primera vacunación felina

Nuestro gato debe recibir su primera vacuna entre los 15 días y dos meses de vida (según el Veterinario que atienda a su mascota).
- Esta vacuna se denomina Trivalente (o Triple felina) y lo protege de las siguientes enfermedades:
- Panleucopenia Felina (FPL) producida por el virus Parpovirus Felino.
- Enfermedad Respiratoria Felina producida por el virus Calicivirus Felino (FCV)
- Rinotraqueítis Viral Felina (FVR), producida por el Virus Herpes Felino-1

Vacuna contra la Leucemia:

Entre los 2 y los 2 meses y medio debe recibir la vacuna contra la Leucemia Felina.
La leucemia es muchas veces mortal, no tiene tratamiento, pero se puede prevenir, no es transmisible a las personas y el gato se infecta a través de la saliva y las mordeduras de otros gatos. Esta vacuna no es estrictamente necesaria, pero únicamente si el gato no va a salir de casa o estar con otros gatos a los que no se le haya realizado la prueba de la leucemia con resultados negativos.

Segundas Vacunaciones:

Entre los 2 meses y medio y los tres meses, el gato debe recibir una segunda dosis de la vacuna Trivalente (refuerzo) y entre los tres meses y tres meses y medio la segunda dosis de la vacuna contra la Leucemia Felina.

Vacuna Antirrábica:

A los 5-6 meses el gato deberá recibir la vacuna antirrábica (si el Veterinario lo considera necesario).
Esta vacuna se repite una vez al año al igual que la vacuna Trivalente. Debemos recordar que para salir de España, en la mayoría de los países es obligatorio que los animales están vacunados contra la rabia.

Refuerzos anuales:

Todos los gatos adultos (más de un año) deben recibir anulamente un refuerzo de las vacunas antes mencionadas contra: la calivirosis, rinotraqueitis, panleucopenia, leucemia felina y rabia.
Es importante destacar que el principal requisito para la vacunación es que la mascota se encuentre clínicamente sana, es decir, el gato debe ser evaluado por un Veterinario quien determinará cual es el mejor calendario de vacunación para su mascota.
Recuerde que la mayoría de las enfermedades se pueden prevenir, pero muchas de ellas no se pueden curar una vez que el gato se ha infectado.

EDAD INMUNIZACIÓN Protección frente a:
8 semanas Trivalente Felina Rinotraqueitis, Panleucopenia, Calicivirus
10 semanas Leucemia Felina Leucemia
12 semanas Trivalente Felina Rinotraqueitis, Panleucopenia, Calicivirus
14 semanas Leucemia Felina Leucemia
16 semanas P.I.F Peritonitis Infecciosa Felina
20 semanas P.I.F Peritonitis Infecciosa Felina
Al año TODAS
Revacunación anual de todas las vacunas

NOTA: La mayoría de los ayuntamientos tienen campañas anuales de vacunación de animales domésticos. Conviene preguntar en nuestro ayuntamiento en que mes la ofrecen. Aunque normalmente solo cubren la vacuna de la rabia, pero ya es una vacuna en la que nos podemos ahorrar algo de dinero.
* Se recomienda realizar un test de Leucemia antes de la primera vacunación de Leucemia, en caso de los gatos callejeros o que no estamos seguros de si podrían tener esta enfermedad. En gatos de criadero, en los que tengamos los test de los padres libres de Leucemia, no sería necesario realizarlo. A no ser que el gatito salga al esterior, en ese caso debería repetirse el test todos los años.
* Antes de la primera vacunación de PIF se debería realizar un test de Coronavirus, ya que una vez vacunado el test siempre dará positivo. (El Coronavirus es el virus que produce la enfermedad de PIF, sin cura y mortal). De todas formas, que un gato dé positivo a coronavirus no significa que valla a desarollar la enfermedad, pero si que tiene más probabilidades.

Las Uñas

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Para unos cazadores superespecializados como los felinos, tener las garras "a punto" es vital para su supervivencia. Todos ellos (excepto el guepardo, cazador a la carrera) están dotados de uñas retráctiles en sus patas delanteras para evitar el desgaste de tan importantes piezas anatómicas. Pero los gatos caseros estas afiladas garras ya no son de ninguna utilidad: las bolitas de pienso no se les van a escapar y lo más que cazan es alguna mosca despistada o alguno de sus juguetes interactivos.
Para ese estilo de vida, las uñas pueden ser una fuente de problemas.
Hasta los tres meses los gatitos no poseen la capacidad de retraer sus garras, que se enganchan en las cortinas... o en nuestra piel.
Es a partir de los tres o cuatro meses cuando comienzan a desarrollar el mercado mediante las garras, no tanto para afilarlas como para dejar señales olfativas, mediante la secreción de unas glándulas en la base de los dedos.
El uso de las garras puede tornarse un serio problema en algunos casos, no solamente de tipo estático o económico, cuando destrozan tapicerías o cortinas, sino en el caso de animales muy nerviosos o agresivos con tendencia a lanzar zarpazos, más aún cuando en casa hay niños que se acercan al gato sin la menor prudencia.

¿Porqué araña los sofás?

Cuando el gato afila sus uñas, cuando rasca los sillones, también está dejando marcado su territorio con el contenido de las glándulas que se encuentran entre sus dedos. Cuando este marcaje lo realizan sobre troncos de árboles en su vida en libertad, ningún humano se dará cuenta ni se verá afectado.
Pero cuando les da por "afilarse las garras" sobre nuestro sillón o alfombra favorita, comienza a ser desesperante. Es un problema que puede solucionarse de varias formas:
* Educación y rascadores. Podemos optar por una solución algo más inteligente y más práctica de cara a nuestra mascota. Tratar los problemas de comportamiento desde que son cachorros, enseñarles donde pueden arañar siempre que quieran (ponerles rascadores verticales y horizontales, torres de juego, etc.) y cuando lo utilicen premiarles para que asocien el gesto con algo grato para ellos como por ejemplo: darles unas bolitas de pienso, ofrecerles una zona exclusiva para sus juegos y, por supuesto, tener en cuenta que los gatos castrados en su tiempo adecuado -entre los 7 y 9 meses de edad como máximo-, son menos proclives a que marquen irremediablemente donde quieran y sientan la necesidad de marcharse de casa por la época del celo.
Nota: Es muy importante no enseñar a nuestro gato a jugar con nuestras manos, si hacemos como si nuestro dedo índice quisiera atacarle, y lo muerde.. la culpa no será del gato. Existen multitud de juguetes para gatos, o simplemente, de no tener nada a mano, por ejemplo un simple lápiz serviría, y de esta forma el gato no verá nuestras manos como algo "atacable" ó "mordible".
* Feromonas. Cuando el gato se siente seguro en su entorno, frota su cabeza dejando las superficies impregnadas de una sustancia llamada feromona facial, que le permite identificar ese entorno como familiar, de bienestar y calma. Existen productos que simulan el olor de las feromonas faciales del gato. De este modo, se colabora en la estabilización del comportamiento del animal y reducen el marcaje.
* Uñas postizas. Una solución muy práctica. Son pequeñas fundas de plástico que se fijan a la uña del gato con pegamento, el mismo dueño puede ponérselas y además hay varios tamaños para que se adapten mejor. Solo hay un pequeño inconveniente: se tienen que cambiar periódicamente debido al crecimiento de la uña, si bien la propia funda se despega cuando la uña crece.
* Repelentes. Si el gato suele arañar en zonas concretas, podemos utilizar repelentes especialmente diseñados para mascotas, que nos ayudaran a disuadirlos sin que sean nocivos para su salud.
* Corte de uñas. Se puede realizar un corte periódico en la punta de las uñas del gato teniendo cuidado de no cortar la pequeña vena que está dentro de la uña. Si no nos damos cuenta y cortamos esta vena, tendremos que actuar con rapidez y parar la hemorragia con polvo estíptico. Los gatos se acostumbran con facilidad a que les corten las uñas si lo hacemos desde pequeños. No obstante, siempre es más seguro acudir a un veterinario. Este proceso tendremos que hacerlo cada vez que lo necesite el gato, que suele ser cada una o dos semanas.

DESUNGULAR == AMPUTAR

Algunas personas, y por suerte cada vez menos, opinan que una buena forma de erradicar el problema de las uñas, es la eliminación de éstas mediante una operación quirúrgica llamada oniquectomia o también desungulación. En prácticamente todos los países donde los gatos son animales de compañía, desungularlos es ilegal o está prohibido. Dentro de España hay algunas comunidades como Andalucía y Cataluña en las que existe protección hacia los animales y por lo tanto, no se realiza la operación ya que se considera una mutilación. Sin embargo es todavía frecuente en países como Estados Unidos y Canadá, y con algunos veterinarios que no les importa cometer ilegalidades.

El término desungulación es demasiado benigno para lo que realmente supone. Esta cirugía es complicada puesto que consiste en amputar la última falange del dedo del gato, lugar donde se encuentra la base del tendón retráctil y nacimiento de la uña. De este modo se elimina la uña definitivamente y aunque hemos solucionado el problema de las uñas, hemos provocado otros problemas a nuestro gato, el cual queda desprotegido de su principal arma y herramienta. En algunas ocasiones se producen malformaciones e incluso cojera como consecuencia de una incorrecta amputación de la falange. En estos casos la uña sigue creciendo de forma irregular dando lugar a estos problemas.

Las uñas son las herramientas más importantes de los gatos puesto que son imprescindibles en su día a día. Al despertarse, clava sus uñas en el rascador y tira haciendo fuerza para estimular y tonificar la parte superior de su cuerpo. Mientras juega, sus uñas atrapan los juguetes que vuelan por el aire y los sujetan. Cuando corre o escala, sus uñas le proporcionan un agarre extra al que el gato ya está acostumbrado.
Un gato usa las uñas para rascarse cuando le pica, manipular sus ratones de juguete, agarrarse para seguir un camino estrecho, sujetarse sobre una silla con estabilidad mientras se acicala y también las utiliza para excavar y cubrir sus necesidades; no nos olvidemos que ellos son bastante limpios. Las uñas se utilizan incluso para expresarse.

En algunos casos, las uñas actúan como salvavidas, permitiendo a un gato trepar a un lugar seguro o defenderse de un atacante. Todo esto, y mucho más, se pierde cuando un gato es desungulado.
La operación de quitar las garras implica más de lo que piensas. No sólo se quita la garra en sí sino también el primer nudillo de cada dedo. El acto de quitarle este hueso al animal es muy doloroso para él, sobre todo porque tiene que andar sobre sus garras para sostenerse en pie. La operación tiene que ver con desfigurar y desmembrar esa parte del cuerpo, lo que da lugar a un dolor bastante fuerte. Es más parecido a una amputación ya que ha menudo se quitan los extremos del dedo. Y no sólo esto, sino que también se destruyen los nervios. No crecen hasta pasados meses. El gato se ve obligado a andar sobre los muñones de sus dedos, muy doloroso para él.

Las Cola

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Mitos sobre Gatos y Mujeres Embarazadas

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Mito número 1: La Toxoplasmosis por ciencia infusa (dícese de la embarazada que enferma por el simple hecho de ver a un gato)

Debido a la incomprensible ignorancia de algunos médicos "de costumbres antigüas", a muchas mujeres que no pasan la prueba de la toxoplasmosis, les dicen que no tomen carne cruda o poco hecha y que eviten el contacto con los gatos.
El hecho de no atreverse ni a estar en la misma habitación que un gato, es una muestra más del miedo irracional de muchas mujeres a los gatos cuanto están esperando un niño, y que se traduce en miles de abandonos todos los años. Muchas veces causa de una mala información.En otras ocasiones es la excusa perfecta para deshacerse de un animal que ya empezaba a estorbar.
Para aquellos casos en los que el problema sea la falta de información, aquí va la explicación:
La toxoplasmosis es una zoonosis (enfermedad que los animales pueden transmitir al hombre, o viceversa). Se trata de una enfermedad invisible, que un porcentaje muy elevado de personas padece sin darse cuenta y desarrolla sin mayor problema las defensas necesarias.
Los felinos son los únicos animales capaces de liberar las formas del parásito, llamado toxoplasma gondii, que contagian al hombre.
No obstante, en la práctica totalidad de los casos el contagio se produce al ingerir los quistes del parásito en la carne poco hecha, verduras mal lavadas, embutidos o huevos crudos.
El problema aparece cuando una mujer que no ha pasado antes esa enfermedad y por tanto no tiene anticuerpos queda embarazada, ya que en caso de enfermar el feto tiene un 40% de posibilidades de sufrir malformaciones.
Por eso muchas mujeres, cuando quedan embarazadas, se deshacen de sus mascotas. Algunas veces mal aconsejadas por sus médicos. Algo completamente innecesario.
A todas las embarazadas se les hacen las pruebas de la toxoplasmosis si se demuestra que ya ha estado en contacto con el parásito, ya no hay de qué preocuparse. De no ser así, el riesgo de contagio sigue siendo mínimo y basta con seguir unas pocas indicaciones para evitarlo.
De lo que realmente debe preocuparse es de comer carne bien hecha y frutas y verduras bien lavadas, que es la principal fuente de contagio.
La mayor parte de los gatos caseros nunca en toda su vida adquieren la toxoplasmosis. Lo que suelen contagiarse son aquellos que hacen vida al aire libre y comen carne cruda (cazan ratones y pajarillos).
Los gatos que adquieren el parásito solo están en disposición de contagiar durante unas dos semanas a lo largo de toda su vida. Ya sería puntería que coincidiera con el embarazo de su dueña.
Los parásitos están en las heces del animal, pero para que sean contagiosos tienen que pasar al menos 24 horas
Ahora, contrario a la idea de que la sola presencia del gato baste para que una embarazada la contraiga automáticamente (lo que sería todo un hallazgo científico) la toxoplasmosis se transmite:
a) Sólo manipulando las heces del animal.
b) Sólo si esas heces tienen más de 24 horas de deposición.
c) Sólo si esas heces pertenecen a un gato que elimine toxoplasmas activos (un 2% de la población felina).
Entonces la recomendación es sencilla: si está embarazada y tiene un gato, evite ser usted quien se haga cargo de limpiar su caja de arena. Si su gato defeca en el patio, use guantes para manipular la tierra del jardín. Pero sobre todo, no se chupe los dedos después de hacerlo: el toxoplasma sólo se adquiere cuando es ingerido.

Mito número 2: La bola de pelo asesina

Todos hemos escuchado la historia de la pobre Tia Ema, que tras convivir con un gato tuvieron que extirparle una bola de pelos con la que se podría haber tejido un chaleco.
La verdad es que mientras usted no se aficione a lamer a su gato, el único problema que encierran los pelos se asocia al asma y las reacciones alérgicas.
Ambas condiciones están relacionadas y, aunque en conjunto afectan entre un 11% a 15% de la población, sus efectos no suelen ir más allá de algunas molestias. Sólo cuando se trata de casos graves, la persona debería tomar medidas especiales o abstenerse de tener gatos (y no sólo durante el embarazo). También no estaría de mas visitar al médico, ya que actualmente existen vacunas eficaces contra algunos tipos de alergia al pelo de gato.



Mito número 3: Los gatos son peligrosos para los bebés

Cualquier mascota que entra en el hogar es un miembro más de la familia. Como tal quiere, extraña y también puede sentirse desplazada si se le ignora tras la llegada de un bebé. Es lo mismo que sucede con los hermanos, por lo cual rige la misma recomendación: no hacerlas a un lado. No olvidar seguirles dando amor.
Quienes aún tengan dudas pueden ver aquí un puñado de testimonios de personas que con el mismo temor descubrieron lo que sucede al mezclar gatos y bebés: absolutamente nada.
Claro, nada malo, porque beneficios hay muchos. En la mayoría de las páginas que visita sólo se habla de las ventajas que tiene para los niños crecer junto a animales, desde una mayor resistencia a enfermedades (incluyendo asma y alergia) hasta la internalización de aquel valor supremo que es el respeto a la vida.